Escucha la voz de Dios...
Escuchar la voz de Dios no es un privilegio de unos pocos, sino una invitación abierta para ti. Alguna vez has sentido que las palabras se te quedan atrapadas en la garganta, como si algo invisible te impidiera expresar lo que realmente piensas, sientes o crees. Todos, en algún momento, hemos sentido ese peso, pero hablar con libertad es más que una necesidad humana; es un acto espiritual profundo, una expresión de nuestra identidad. El poder de hablar con el corazón, es también saber escuchar, escucha la voz de Dios y habla con libertad, eso no significa decir todo sin filtro. Significa hablar desde el corazón, con autenticidad, sin temor al juicio ni a la desaprobación... Belkys