Entradas

Los cielos cuentan la historia...

Imagen
‎Anoche salí al patio a apagar la luz y me quedé más de lo que pensaba, el aire estaba fresco y el cielo, sin nubes, parecía haberse abierto de par en par. ‎Sin proponérmelo, levanté la cabeza y me quedé quieta contando estrellas, había llegado a ese patio con un nudo en el pecho, una conversación pendiente, una cuenta que no cerraba. ‎Esa sensación de estar cargando algo demasiado grande para mis hombros, todo el día había andado con eso a cuestas, como quien lleva una piedra en el bolsillo y se olvida de que puede soltarla. ‎Pero ahí, bajo tanto cielo, algo empezó a cambiar de tamaño, no el cielo, claro, yo me sentí pequeña, y por primera vez en muchas horas eso no me dio miedo, me dio alivio. ‎Entonces me acordé del salmo: Los cielos cuentan la gloria de Dios, no es que el cielo me hable a mí; es que el cielo predica sin palabras la grandeza de Quien lo hizo... ‎Belkys

Conoce quien te guía...

Imagen
El Salmo 32 dice que sus ojos están sobre mí, no promete un letrero grande ni un método infalible. ‎Promete su mirada atenta, su enseñanza paciente, su compañía en la bifurcación, yo no tengo que ver el final del camino, solo tengo que saber a quién mirar cuando llegue a la esquina. ‎Sigo sin saber cuál sendero tomar, la decisión no se ha resuelto sola, pero he cambiado la pregunta, ya no me pregunto obsesivamente qué hacer, sino que le pregunto a Dios. ‎Y descanso en que su ojo está sobre m, el niño no corre porque conociera la ruta. Corre porque conoce a su madre y yo puedo caminar así, un paso a la vez, sabiendo quién me guía... ‎Belkys

Confiemos en quien nos cuida...

Imagen
Hay una encrucijada en mi vida desde hace semanas y no logro dar un paso, dos caminos se abren delante de mí y ninguno tiene un letrero. ‎Me quedo parada, dándole vueltas al asunto, midiendo cada opción como si de mi acierto dependiera todo, la noche me encuentra despierta, repitiendo las mismas preguntas sin respuesta. ‎Esa tarde miré por la ventana a los niños del vecindario, uno de ellos, pequeñito, corría por la vereda sin pensarlo, riéndose, seguro de que alguien lo cuidaba, cuando llegaba a la esquina, se detenía. ‎Buscaba con los ojos a su mamá, ella asentía y él volvía a correr, no sabía a dónde iba, pero sabía quién lo miraba, sentí una punzada de envidia. ¿Cuándo perdí esa libertad? ‎De adultos cargamos el peso de decidir como si estuviéramos solos, como si Dios nos hubiera dejado un mapa borroso y luego se hubiera ido y entonces recordé que no es así, Dios sigue mirándome... ‎Belkys

No nos preocupesmos...

Imagen
Una mañana perdí la calma más rápido de lo que quisiera admitir, una d mis hija había derramó el jugo por segunda vez y antes de pensar, ya le había hablado con un tono más duro de lo necesario. ‎Ella me miró con esos ojitos, sin entender la prisa de mamá y es que muchas veces me exijo un crecimiento inmediato que jamás le exigiría a un niño que está aprendiendo a caminar. ‎Me imaginé de pie en un campo enorme, sola, sintiéndome pequeña y lenta, como si todos avanzaran y yo apenas diera pasitos y en medio de ese pensamiento, recordé cómo me trata Dios. ‎Él no me arranca del suelo cada vez que caigo, no me habla con desprecio ni me apura, me guía sin prisa, me sostiene, me da espacio para crecer, voltie a ver a mi hija y la ayude... ‎Belkys

Los cielos cuentan la gloria de Dios...

Imagen
Hay días en que uno anda con un peso adentro, como quien carga una piedra en el bolsillo y se olvida de que puede soltarla. ‎A veces basta con salir, levantar la cabeza y mirar hacia arriba para recordar algo que lo cambia todo: tu problema es grande, pero no más que las manos que te sostienen. ‎Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Salmo 19:1 por un momento había olvidado eso, pero mire las estrellas y recorde quién es Dios y eso lo cambia todo. ‎Nada de lo que llevas hoy es demasiado grande para aquel que hizo los cielos, solo levanta la cabeza y déjate hacer pequeña delante de el; verás que caes en manos amplias... ‎Belkys

Paciencia contigo mismo...

Imagen
La escritura dice que el que tarda en airarse es grande d entendimiento, Dios es infinitamente grande y sin embargo tarda en airarse conmigo. ‎Entonces pensé: Si el tiene esa paciencia con mi crecimiento tan lento, ¿X q yo me niego a mí misma la misma gracia q el me regala, el apuro y la dureza conmigo misma no me hacen más santa. ‎Solo repiten el error que he cometído, exigir perfección donde Dios solo pide caminar, una tarde, cuando volví a fallar en algo pequeño, respiré antes de golpearme por dentro. ‎Me dije lo que le diría a una niña que se equivoca: No pasa nada, sigues aprendiendo, Dios no ha terminado contigo y sentí, por  primera vez en mucho tiempo, que no soy paciente conmigo misma. ‎Ser paciente conmigo misma no era pereza, era confiar en que Dios me está formando a su ritmo y su ritmo es tierno... ‎Belkys

Se paciente contigo mismo...

Imagen
Es fácil decirle a otra persona, no pasa nada, vuelve a intentar, lo difícil es decírtelo cuando vuelves a caer en lo mismo de siempre. ‎Si te hablas con dureza cada vez que fallas, hoy quiero recordarte algo sencillo: Dios tiene paciencia contigo y tú también puedes tenerla. ‎El que tarda en airarse es grande de entendimiento; mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad. Proverbios 14:29 · ‎Proverbios 14:29 Dice: El que es paciente muestra gran inteligencia; el que es agresivo muestra mucha insensatez y Romanos 12:12 Dice: Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento... ‎Belkys