Dicen los abuelos que cuando el alma guarda demasiado dolor, la energía comienza a hacer metástasis en todo el ser. Primero toca los pensamientos, después el sueño, el cuerpo, la memoria, los vínculos y finalmente el espíritu, por eso hay personas cansadas sin haber caminado. Tristes sin motivo aparente, vacías aun estando acompañadas, no siempre es enfermedad a veces es el alma pidiendo regresar al origen, el cuerpo no castiga, el cuerpo avisa. La tristeza no llega para destruir, sino para mostrar dónde la vida dejó de fluir y quizás sanar nunca fue arreglarse, sino recordar quién eras antes del miedo, antes del abandono. Antes de aprender a sobrevivir desconectado de tu propia esencia, la medicina, la tierra, el fuego y los abuelos enseñan lo mismo... Belkys