La abundancia no se adquiere, se sintoniza: La abundancia no es algo que nosotros adquirimos; es algo que nosotros sintonizamos, es un estado del ser.
La abundancia es el estado en el cual sientes que tienes todo lo que quieres, es un sentimiento activo, una emoción, está en tu humor vibratorio, en tus emociones diarias.
La abundancia es parte de tu integridad y está en tu mente, cuerpo y espíritu, no es una cuenta en dólares o cosas materiales como mucha gente piensa.
La pobreza también es un estado del ser, es el estado de carecer de lo que quieres, pobreza es el estado de resistencia para tener lo que quieres, es un sentimiento activo, una emoción.
La pobreza está en tu humor vibratorio, en tus emociones diarias, es parte de tu integridad y está en tu mente, la pobreza no es la ausencia de dinero en tu cuenta bancaria o cosas materiales como mucha gente piensa.
La abundancia y la pobreza son estados del ser, están en nuestras creencias, pensamientos y emociones, por eso es que hay algunas personas que no tienen muchas cosas materiales y son felices.
Esas personas tienen abundancia en sus vidas porque ellos creen y sienten que tienen todo lo que ellos quieren; por otro lado, podemos ver algunas personas que tienen muchas cosas materiales.
Muchos se rodean de lujos y están quejándose todo el tiempo porque no tienen suficiente, este tipo de personas no tiene abundancia en sus vidas aun cuando ellos tienen todas las cosas materiales que quieren...
Belkys
Ponme la cadenita...
En algún hogar del mundo, esa mañana, como todos los días, se escuchaban los gritos alterados de un hombre regañando a su hijo: Levántate pronto, lávate la cara, los dientes, péinate, ponte la camisa. Pero apúrate, tienes que ir a clases, sabes qué? Ya no hay tiempo para que desayunes, en el camino tomarás tu jugo, pero no lo vayas a tirar, qué te dije, tonto? Ya te manchaste la camisa, me tienes harto, nunca aprendiste a hacer bien las cosas. El chiquillo guardaba silencio, sabía que le podía ir peor, estaba tan atemorizado que ni siquiera podía decirle papá, en la escuela, constantemente era reprendido por su maestra porque se distraía, siempre pensando por qué no podía ser feliz como los demás niños. Esa tarde al regresar a casa, sin saber por qué, se atrevió a romper el silencio y dijo: Hoy me preguntó la maestra en qué trabajas y no supe qué responder. Yo entreno perros, dijo el hombre y para qué los entrenas? dijo el niño, los enseño a ser obedientes, a sentarse, a echarse, a qu...

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