Madurar...
Un día te despiertas y ya no quieres discutir y no porque no tengas razones, sino porque entiendes que la paz vale más que tener la razón.
Dejas de insistir con personas, de justificar lo que te duele, de esperar que los demás vean tu valor, ese valor que tú ya descubriste en ti.
Madurar no es volverse frío, es aprender a proteger tu energía, es responder con silencios dónde antes gritabas, es alejarse sin escándalos de dónde ya no encuentras respeto.
Es entender que no tienes que demostrar nada a nadie, porque quien realmente te quiere no te pone a prueba y empiezas a valorar las conversaciones sinceras.
Estar solo no siempre es tristeza, a veces es libertad, porque la soledad elegida es mas sana que la compañía que agota...
Belkys

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