Aprendiendo a vivir...

Nadie te enseña lo que se siente cuando los hijos crecen y ya no están todo el tiempo contigo.

‎No es solo el silencio de la casa sin ruido, es ese que se mete en el alma cuando ya no te preguntan qué hacer, cuando ya no te piden consejos, cuando empiezan a hacer su vida sin ti.

‎Y tú sonríes, claro que sí, porque eso es lo que siempre quisiste, verlos volar, pero por dentro algo se rompe, porque ser mamá de hijos grandes es diferente.

‎Porque una madre nunca deja de cuidar, solo aprende a hacerlo en silencio, desde un rincón, desde una oración y ese es un amor que nadie nota pero que lo sostiene todo.

‎Ser madre de un adulto es soltar pero estar presente a la vez, es dar espacio pero no abandonar...

‎Belkys



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