Empatia...

La pobreza puede quitar cosas materiales, pero jamás apaga el fuego de un amor sincero, fuerte y valiente.

‎Porque amar de verdad es elegirse, todos los días, quedarse en las buenas y en las malas, en la primavera y en el invierno, con el cuerpo joven o el corazón cansado y seguir diciendo: Aquí estoy, contigo.

‎Hay amores que no terminan con la muerte, porque ya se volvieron eternos mucho antes, en cada gesto, en cada mirada, en cada promesa que seguimos cumpliendo con el alma...

‎Belkys



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