Con Dios nada me detiene...
Cuando caminamos con Dios, entendemos que no existe obstáculo capaz de frenar lo que el ha determinado para nuestras vidas
Los problemas pueden tocar la puerta, las dudas pueden querer nublar la mente, pero su poder y amor nos recuerdan que somos más fuertes de lo que imaginamos.
La diferencia está en quién guía tus pasos, si eres tú sola o solo, el cansancio puede detenerte; pero si es Dios quien va delante, hasta los caminos más difíciles se allanan...
Belkys

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