El desánimo...

El adversario desea que nos desanimemos y al compararnos con los demás o al sentir que no estamos viviendo de acuerdo con lo que se espera de nosotros, nos desanimamos.

‎Cuando comencé a dar bailoterapia me sentía desanimada, solo se inscribieron cuatro personas en ese mes y luego llegué a tener tres grupos d más d quince alumnas cada grupo.

‎Tenía alumnas con mucha experiencia y las animaba a dirigir un día la clase e irradiaban confianza en sus habilidades, después de las primeras dos semanas en el programa.

‎Los sentimientos de desánimo y duda empezaron a desaparecer en ellas al igual que en mi, les recorde que no se compararan con los demás y eso les dio confianza.

‎Mis queridos amigos no permitan que persona alguna les robe la felicidad, no se comparen con los demás, recuerden las amorosas palabras de Dios: La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da...

‎Belkys



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