‎A veces quebrarse está bien...

Hay un cansancio que no se nota a simple vista, no se refleja en los ojos rojos, ni en los pasos lentos.
‎Es más sutil, más profundo, más silencioso, es el cansancio del alma, ese que aparece cuando has sido fuerte por demasiado tiempo y cuando has callado lo que te duele.
‎Cuando sigues dando aunque algo dentro de ti, te pide una pausa, no se cura con dormir, se cura con llorar todo lo que no lloraste, con hablar lo que callaste, con soltar lo que cargas sin necesidad.
‎A veces no necesitas respuestas solo un respiro, un espacio donde puedas volver a ti sin máscaras, ni deberes, porque vivir es sentir y también se vale detenerse, se vale no poder y descansar...

‎Belkys




Comentarios

Entradas populares de este blog

Ponme la cadenita...

Gracias vida...

Hoy...