Decir adiós nunca es fácil...

Las despedidas son parte inevitable del camino, aunque pocas veces estamos preparados para ella.

‎Cada adiós deja una marca, pero también una enseñanza sobre lo vivido y lo compartido, despedirse no significa olvidar, sino agradecer lo que fue y aceptar que todo tiene un tiempo.

‎Algunas despedidas duelen profundamente, pero también nos enseñan a valorar el presente y amar sin garantías.

‎A veces hay que renunciar a personas o decirle adiós, no porque ya no te importen, sino porque tú ya no le importas a ellas...

‎Belkys



Comentarios

Entradas populares de este blog

Gracias vida...

Ponme la cadenita...

Hoy...